Amete Cordoves, morisco granadino nacido en Córdoba, expulsado a Tetuán en 1609. Procesado por la inquisición en 1623

La historia de Amete Cordovés, hijo de granadinos expulsados a Córdoba, la conocemos por su proceso Inquisitorial en 1623:

«Hijo de Alonso López de Cámara morisco y de María su mujer, que no le sabe el sobrenombre, los cuales vivían en la dicha ciudad -de Córdoba-  no sabe en qué calle vivían ni en qué barrio, ni sabe si le bautizaron… su padres y éste fueron a parar a la ciudad de Tetuán en Berbería y de recién llegados allí, mataron los moros a su padre por haberle hallado en una huerta que cogía patatas y poco después murió su madre, de manera que quedó el confitente muy niño y se ha criado por aquellos montes guardando ganado de manera que no sabe la ley de los cristianos ni la Secta de los moros


Medina de Tetuan.

y porque le hizo mal tratamiento un amo que tuvo alarbe porque de una manada de cabras que guardaba le comió el lobo dos, le cargó tantos palos que le dejó medio muerto y como se pudo se vino a Argel huyendo del dicho su amo y allí vivía llevando algunos fardos a cuestas de unas partes a otras y pareciéndole que esto no era buena comodidad para poder ganar su vida, se acomodó con el dueño de este navío en que han venido para servir en él a los marineros y soldados…

ha venido a esta ciudad con el navío que se huyó de Argel con Luis Oliver y los demás cautivos cristianos que por todos eran 30 y salieron de Argel el Domingo de Ramos próximo pasado en la noche y llegaron a esta ciudad el Viernes Snto con gravísimo contento de haber salido de entre aquellas gente,…se le de el agua del Santo Bautismo la cual pidió con muy grandes afectos y deseos.»