Carricoli, morisco de Ranes, linchado por los agermanados de Alcira durante la conversión forzosa de 1524

«15 de Noviembre del año 1524″

» Ese día ante el Reverendo Señor Joan de Churruca, Inquisidor y el Magnífico Andrea de Palacio, asesor, asistiendo los dichos Martino Sanchiz, Marco Juan de Bas, por propia voluntad comparece Hieroni Amat, ciudadano de Xátiva que, ante dichos señorees, juró el arriba primer artículo y dijo que lo que este testigo sabe que está en verdad que en el año 1521 en el mes de Julio o Agosto vio este testigo como los moros de la morería de Xátiva se convirtieron e hicieron cristianos en esta forma que venían a la puerta de la Seu de veinte en veinte de treinta en treinta con sus padrinos y padrinos.

y allí eran exhortados y amonestados por el Vicario y capellanes de la iglesia diciendo si querían ser cristianos y ellos decían que sí y anís les ponían nombres de cristianos y los ponían en la iglesia y los llevaban a la pila del bautismo y teniéndolos allí el vicario les ponía la Crisma en la frente y el óleo en los pechos y espaldas y el vicario decía a cada uno por tres veces »  ¿ Quieres bautizarte ? «, y ellos respondían : » Quiero» con sus padrinos,  y ansí les echaban agua encima de sus cabezas diciendo «ego te bautizo in nomine patri et fili et spiritus sancti Amen» y anís les ponían sus capotas en sus cabezas y con candelas encendidas en las manos ofreciendo aquellas y anís se bautizaron unos empués de otros a sus tandas,  hasta que fueron todos bautizados con todas las ceremonias y oraciones que se aostumbran a bautizar los cristianos, Y que la causa por la que se hicieron cristianos, a creer de este testigo, es que vinieron de Alcira setecientos u ochocientos hombres y vinieron aquí a la plaza de la Seu y de allí se embocaron por la Corregería adelante la vuelta de la morería y decían públicamente que iban a la morería a robar y a hacerlos cristianos y a poner fuego a las puertas de la morería y oyó decir que habían muerto a dos moros, que el uno se decía Carrícolí de Ranes y el otro decían que era de Ayelo, forasteros y que no se sabe por qué los mataron y que después vino luego nueva que eran contentos de hacerse cristianos.Y que así como vino el domingo después de comer, sacaron todos los forasteros y los trajeron a la Plaza de la Seu. Y seyendo aquí un capitán castellano

que estaba aquí, trajo un moro para bautizar que se decía que era de Ayelo y cuando fue delante la sala de la ciudad, cerca de la Plaza de la Seu, salieron no sabe cuantos cristianos y mataron al dicho moro y lo despiezaron y lo arrastraron por las piernas hasta que lo llevaron a quemar y así lo quemaron en el Portal de la Ferrería.Y decía que lo habían muerto porque había estado en una muerte de uno que se decía Jaume Candela, al parecer de este testigo,  de aquí de Xátiva, y que de aquí en adelante se bautizaron en la forma que dicho tiene salvo que también bautizaron en la Iglesia de la morería como en la Seu y algunos en sus casas mismas porque decían que estaban enfermos….

«…Este testigo tiene muchos amigos moros que decían que por fuerza se habían hecho cristianos.»

COMENTARIO DEL AUTOR

La conversión de los valencianos musulmanes en 1524, ha sido tratada con profundidad por numerosos autores y tuvo su propio episodio de polémica incluso en la sociedad de la época, hasta el punto de que, una vez pasada la crisis política de las Germanías, las aljamas moriscas de Valencia exigieron ante Carlos I la nulidad de los actos de bautismo, por considerar que se habían hecho bajo presión y por lo tanto eran inválidas sus consecuencias.

La reclamación de las aljamas  se acompañó por  la vuelta, apenas un par de meses después,  de la mayoría de los «nuevamente convertidos» a la religión y usos tradicionales de sus padres, de manera que a la Monarquía se le planteó un problema político y a la Iglesia un problema teológico, pues esa vuelta al Islam convirtió a los moriscos de golpe y porrazo en apóstatas, una vez que ya se habían sacralizado cristianamente las mezquitas y se habían incautado como bienes eclesiásticos los «habices» de las mismas.

La intensidad del problema fue tal, que obligó a las autoridades del reino y a la Suprema de la Inquisición a realizar una encuesta para averiguar si, como decían los representantes de las aljamas, la conversión había sido forzada y por lo tanto nula o el hecho de haber cumplido los aspectos básicos del rito del Bautismo ,cosa ya de por sí dudosa, hacía válido el Sacramento cristiano, a pesar del rechazo posterior de los así «nuevamente convertidos».

Es conocida también la solución salomónica que adopto la Corte. Al tiempo que declaraba válidos los bautismos llevados a cabo en aquellas trágicas circunstancias, llegó a un acuerdo con los representantes de las aljamas para que las consecuencias del bautismo que se daba por bueno, no empezaran a surtir pleno efecto hasta cuarenta años después. Previo pago por los moriscos de una suculenta suma que fue a parar a las arcas reales, aquellos pudieron conseguir que durante ese período de tiempo la Inquisición se abstuviera jurisdiccionalmente  de proceder contra los «cristians nous» y que estos tuvieran tiempo de adaptarse en el terreno de las costumbres, la lengua y la indumentaria a su nueva condición.

Los relatos de los acontecimientos acaecidos en esos trágicos momentos de las Germanías, y recogidos en la encuesta del Inquisidor Churruca, muestran con toda su crudeza que el bautismo masivo de los valencianos musulmanes se produjo en unas condiciones de fuerza y terror difíciles de imaginar hoy . En palabras del propio testigo, recogidas en el documento que comentamos ,el setabense  Hieroni Amat :  » este testigo tiene muchos amigos moros que decían que por fuerza se habían hecho cristianos». No hay mejor resumen de los hechos, sobre todo si se piensa en las «tandas» de familias moriscas huidas y recogidas como ganado en la Plaza de la Seu de Xátiva, rodeadas de 700 u 800 hombres armados, contemplando como linchan , claramente como aviso y escarmiento a los demás, a uno de los suyos hasta la muerte.