En el Tomo I de los libros Parroquiales de Bautismos de Socovos, encontramos en sus primeras hojas, antes de los registros propiamente dichos, una página en la que dos curas párrocos diferentes, a juzgar por la rúbrica, escriben sendos poemas dedicados a sus colegas poco escrupulosos o poco duchos en la escritura y en la burocracia de los registros sacramentales.
Los reproducimos aquí, porque aparte de lo original del objeto de sus críticas, parecen estar pensando, cuando escriben estos versos, en las penalidades de los investigadores, que varios siglos mas tarde, han de transcribir esas líneas, las más de las veces escritas a toda prisa, sin las tintas adecuadas, y sin mucha práctica en el arte de la escritura.
Poema 1:
Autor: A juzgar por los paralelismos de la escritura, Bartolomé Santamaría cura párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que da comienzo a sus registros en 1589.Dice así.
» Mejor fuera a los curas
que escriben con manos locas
se dejasen de locuras
y no barrasen las hojas.
Hay cabezas que están flojas
y escriben con vanidad
dictados, sin claridad
y rasgos, y el que los lea
puede decir con verdad
el diablo los lea»
Primera página del Libro de Bautismo de La Iglesia de Nª Sª de la Asunción de Socovos.
Poema 2
Autor: Parece distinto y posterior del anterior, pues en la rúbrica parece leerse el nombre «Josep H..»
«Los pensalistas de antaño
fueron grandes pendalistas
por tener las plumas listas
mas listas que los de hogaño
No hicieron poco daño
en cifrar los apellidos
con signos desconocidos
y atrevían nombres ¡ Que engaño¡
nada de esto es extraño
cuando no hay ortografía
se forma tal garavía
cual los niños en un baño
Pendalistas de antaño
ya que sin ortografía
escribid sin hacer daño
con claridad, sin mania
porque son para mas de un año»
Iglesia y castillo de Socovos. Albacete