Halí de Argel y Soliman esclavos de Almadén procesados por islamismo y renegados

«Matias de Barea, oficial segundo de la Contaduría de esta Mina ( de Almadén), y alcaide de forzados y esclavos que Su Majestad tiene en esta galera para el servicio de sus reales minas, me dio noticias el día primero de Marzo de este año( de 1668), de como Halí de Argel, el llamado por otro nombre Francisco de la Candelaria, había vivido con nuestra religión el tiempo que estuvo en Sevilla preso en la cárcel Real, y con  nombre de cristiano de Francisco de la Candelaria había corrido entre los demás cristianos y confesado y comulgado con ellos, y trayendo en una cadena con otros que vinieron de Sevilla se rebeló y puso nombre de Halí de Argel y extrañando sus compañeros la mudanza de nombre y que no asistía a oír Misa a la capilla de la dicha cárcel ni a las demás obras de cristiano dieron cuenta al dicho alcayde.

Y asimismo otro de las misma calidad llamado Francisco de Alcalá bautizado en Alcalá de Henares, que lo deponen así dos testigos de vista, compañeros deste, todos esclavos del Señor Marqués  de Liche que después lo fueron del Señor Duque de Medina de las Torres, de quien los compró su Magestad habiendo recibido el Bautismo frecuentando los Sacramentos en San Felipe y San Sebastián de Madrid se ha puesto por nombre Solimán, volviendo a su secta maligna, y en cuatro meses que hace que está aquí no le han visto oír Misa y en las conversaciones con sus compañeros ha dicho ser moro y haber de guardar su ley. Y para saber la verdad de esto con el cuidado que me toca por todas las razones, bajé a la galera a asistir a la doctrina y demás ejercicios que en este tiempo pasado se acostumbra a hacer para la educación enseñanza y buen ejemplo de esta gente, los cuales no asistieron,hice cabeza de proceso el Domingo 4 de Mayo.


Casa de la Inquisición en Almadén, en la actualidad un hotel.


COMENTARIO DEL AUTOR

Las minas de Almaden fueron el lugar de castigo de no pocos moriscos.Después de la expulsión, otros esclavos, los berberiscos y cautivos musulmanes esclavizados acabaron sus días en el infierno de mercurio  y sus enfermedades.Veamos cual era la situación de estos desventurados palabras de Rafael Benítez Sánchez-Blanco:

Pero son pocos los que consiguen sobrevivir tanto tiempo en Almadén.La muestra analizada nos presenta una espantosa realidad: antes de cumplirel primer año han muerto un 18 % de los ingresados; en el siguiente añolo hará una tercera parte, y entre los dos y tres años de trabajo fallece otro12 %, de forma que un 63 % no alcanza los tres años de permanencia en las minas. El trabajo en ellas era realmente mortífero. En el otro extremo, solo un 6 % consigue superar la barrera de los 10 años; entonces, y sobre todo apartir de la citada orden, algunos lograrán la libertad.  Rafael BENITEZ SANCHEZ BLANCO: » esclavo del rey en las minas de Almadén: el fatal destino de Juan Bautista, alias Hazman -1667-1711-«.